Cómo el acortamiento muscular puede afectar a nuestros pies
Los músculos de la parte posterior de nuestro cuerpo —la zona que va desde la espalda hasta los pies— trabajan juntos para ayudarnos a mantener el equilibrio y a caminar correctamente. Cuando estos músculos están demasiado tensos o acortados, pueden aparecer diferentes problemas, especialmente en los pies.
Uno de los grupos musculares que más suele acortarse es el de los isquiotibiales, situados en la parte posterior de los muslos. Cuando estos músculos pierden flexibilidad, nuestra forma de caminar puede cambiar sin que nos demos cuenta. Con el paso del tiempo, estas alteraciones pueden provocar dolor o molestias en los pies.
También es muy común que la musculatura posterior de la pierna, en especial los gemelos, esté acortada. De hecho, muchas personas presentan este problema sin saberlo. Este exceso de tensión puede afectar a la manera en que apoyamos el pie al caminar.
Cuando la musculatura posterior está acortada, el cuerpo se ve obligado a adaptarse. Estas compensaciones pueden generar problemas no solo en los pies, sino también en otras zonas, como la espalda baja, llegando a producir dolor lumbar.
Entre los problemas más frecuentes que pueden aparecer en los pies se encuentran el dolor en la parte delantera del pie (metatarsalgia), el dolor en el talón (talalgia), la fascitis plantar y las deformidades conocidas como juanetes. Aunque estos problemas pueden tener varias causas, la falta de flexibilidad muscular puede empeorarlos.
La buena noticia es que el acortamiento muscular puede mejorar. Existen ejercicios de estiramiento sencillos y eficaces que ayudan a aumentar la flexibilidad de estos músculos. Realizados de forma regular, pueden aliviar molestias y ayudar a prevenir la aparición de problemas en los pies. Así como tratamientos quirúrgicos cuando la necesidad así lo requiere.
En resumen, cuidar la flexibilidad de los músculos posteriores del cuerpo es importante para caminar mejor y para mantener unos pies sanos. Incorporar estiramientos a la rutina diaria y consultar con un profesional cuando aparecen molestias puede marcar una gran diferencia.
Salomé del Boz González
José Ramón Rodríguez Ruiz
